SIN NOTICIAS DE DIOS

Sin noticias de Dios. Suena el teléfono y no es él. Lo estoy esperando. Pero no es él, es un amigo que me propone salir a dar una vuelta.

Paso por calles y más calles, me cruzo con todo tipo de gentes; quizás él haya sido uno de ellos -o de ellas- y no me he dado cuenta. Puede que me haya cruzado con él y no me haya dado ni cuenta. O tal vez no, y él haya estado todo el rato allí arriba mirándonos desde su trono de nubes, ensimismado con las miles de cosas que nos ocurren.

“Hay que tener mucha fe para no creer en él”, me dijo el otro día un compañero de trabajo. “Existir, claro que existe, pero no creo en él”, decía un personaje de una novela mía que nunca llegué a escribir. “Lo niegan todos aquellos que ambicionan suplantarlo”, añadía otro. Y así estamos algunos entre los terrícolas: sin noticias de Dios. Esperando que salga una vez más el arco iris, que caiga una nevada gigantesca, al tanto de lo que ocurre en los cielos, perdidos entre lo que pasa en la tierra. Y escépticos.

Y si los haces de colores comenzasen a girar de repente o entre la nieve cayera un ángel aterido de frío que nos dijese: “sed un poco mejores, dejad de una lado la avaricia y la rabia”, creo que me daría por satisfecho (unos cuantos días); y si él, en persona, apareciese y exigiera: “sed justos, no os matéis, decid la verdad” al final, la mayoría, terminaríamos por no hacerle mucho caso y como lo que en el fondo nos preocupa es vivir de puta madre aquí y... en el más allá, enseguida volveríamos a preguntarnos otra vez: “¿existe Dios?”.

Y no, la verdad, seamos sinceros, a los de esta parte del mundo tampoco nos interesa demasiado tener noticias suyas. Probablemente él fuese como una de esas tías solteronas, tan pesadas, que siempre están remarcándonos como tenemos que comportarnos. “No bebas”. Y a nosotros lo que el cuerpo nos pide es ponernos hasta el culo de cubatas y... encima no tener resaca al día siguiente. De poder ser.

.....................................................................................................

PARA LEER: El Reino De Los Réprobos (ANTHONY BURGESS)

PARA ESCUCHAR: Blue Days, Black Nights (FREEDY JOHNSTON)